Quienes somos

Quienes Somos

¿Qué hacemos?

Qmax es una empresa desarrollo de sistemas de autoconsumo de energías renovables.


En nuestra fabrica en Floresta diseñamos y producimos inversores, cargadores de baterías, reguladores y sistemas de control de carga para baterías de litio.

La tecnología que desarrollamos se vende en toda la Argentina y en varios países de América latina.


Nuestra misión es proveer tecnología confiable y eficiente para que las personas sean capaces de generar toda la energía que consumen utilizando fuentes renovables.

¿Qué creemos?

Creemos que podemos hacer una contribución al medio ambiente y a la economía si desarrollamos tecnología innovadora que se exporte al mundo.

¿Cómo comenzamos?

En el año 2001 vivíamos en un departamento de estudiantes y hacíamos trabajos de desarrollo de software a medida para solventar la carrera de ingeniería.

En el 2001 en el campo de un familiar, se quemó el inversor de corriente importado que funcionaba con un molino eólico. Buscó a alguien que lo pudiera reparar pero no tuvo suerte, o mejor dicho, tuvimos la suerte de no encontrar a nadie. Así fue que, le quitamos la tapa y nos pusimos a trabajar hasta que lo reparamos.


Cuando el inversor comenzó a funcionar pensamos que podíamos fabricar algo similar.


Llamamos a un amigo, que estaba terminando la carrera de ingeniería en electrónica para que se sumara al desarrollo mientras seguíamos con el servicio de software para pagar los gastos.


Cuando terminamos los primeros equipos, los sacamos a probar en casas de campo de gente conocida pero hubo muchas fallas que con el instrumental que teníamos no podíamos entender.


Como el equipamiento que necesitábamos estaba fuera de nuestro alcance, el emprendimiento entró en pausa y tuvimos que buscar otros trabajos para mantenernos.


Un tiempo después el tío Juancho aportó lo que nos faltaba para comprar un osciloscopio e instrumental.
Con el nuevo equipamiento encontramos el problema y aplicamos todo lo que habíamos aprendido para rediseñar la electrónica. Queríamos que el producto fuera “indestructible”.


Hicimos miles de pruebas hasta que estuvimos seguros de la confiabilidad del inversor y sentimos que podíamos ofrecerlo.
Unos meses después nos contactó una persona que vivía en el campo y nos contó que gastaba mucho dinero en combustible para el grupo electrógeno porque a su casa no llegaba la electricidad. Diseñamos un sistema y este hombre se animo a comprar un inversor “Made in Argentina”.


Al poco tiempo otros vecinos del pueblo vieron los paneles solares en el techo de la primera instalación. Hablaron con el dueño que estaba conforme y les pasó nuestro número.


Hoy nuestros equipos proveen 10MW de potencia a casas negocios y vehículos en todo el país.